Del sindicato al empresariado
El presidente de ABC contrata
a Fidalgo
El ex secretario general de Comisiones Obreras (CC.OO.)
José María Fidalgo dirigirá ‘Negocia’, una nueva unidad
del Instituto de Empresas Business School, según Carlos Martínez en http://www.kaosenlared.net/noticia/sindicatoempresariado-presidente-abc-contrata-fidalgo, del que
entresacamos lo principal.
Su nuevo trabajo consistirá en analizar las mejores
prácticas de negociación social y los sistemas sociales
más equilibrados en el actual contexto de crisis, según
anunció el uno de abril la escuela de negocios en un comunicado.
El Instituto de Empresas es una gran empresa privada
dedicada a la educación universitaria superior. Su objetivo
es la formación de la elite empresarial con enfoque global.
A la institución educativa sólo pueden acceder los hijos
de las clases más acomodadas, pues el precio de los
masters oscila entre 60.000 y 30.000 euros. Una estrategia
sencilla para que el hijo del obrero no vaya a la universidad
y que tan bien han interiorizado los promotores
del llamado Proceso de Bolonia.
El fundador y presidente de Instituto de Empresa, S.L
es Diego Del Alcázar, accionista a su vez de otras empresas
como Aguas de Mondariz, Balneario de Mondariz,
Publicidad Gisbert, Group Gaceta and Thomil y Ono. En
julio de 2007 fue nombrado presidente del Grupo Vocento,
cuya joya de la corona es el diario ABC, que en estos días
está sufriendo un Expediente de Regulación de Empleo
por el que se ha despedido a la mitad de su plantilla.
Si ya fue indignante el antecedente de Antonio Gutiérrez, que pasó de la misma secretaría a ser diputado del
PSOE, su sucesor ha roto todos los esquemas. José
María Fidalgo ha pasado de ser Secretario General de un
sindicato de raíces comunistas y antifranquistas como
CCOO, a estar al servicio de uno de los empresarios más
influyentes de este país formando y asesorando al empresariado
en el arte de la negociación colectiva.
Estos dos casos deberían forzar a una profunda reflexión
en el sindicalismo.
Interesa a todos los trabajadores que sus representantes no estén en manos de quienes tienen un interés contrapuesto a ellos: el capital. Si Fidalgo hubiera defendido con uñas y dientes a la clase trabajadora el empresariado no lo podría ni ver. Si le ofrecen este suculento trabajo es, sin duda, en remuneración a los servicios prestados. |
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Las actuales limitaciones en la duración de cargos en
CCOO sólo sirven para que los profesionales del sindicalismo
vayan saltando de un puesto a otro, dedicándose a
maquinar para obtener un puesto mejor al anterior. No estaría
de más, al igual que hacen las grandes empresas
con sus ejecutivos, que durante un tiempo después de su
cese no pudiesen aceptar empleo con otra empresa de la competencia. De este modo, ningún sindicalista debería
poder trabajar para el empresariado hasta que hubiese
pasado un tiempo prudencial desde el cese de sus responsabilidades
sindicales.
Tampoco estaría de más reformar los estatutos de las
organizaciones sindicales que establecen una limitación
de los mandatos, fijándose no tanto a la duración de los
cargos sino en el tiempo en que un sindicalista puede vivir
del sueldo del sindicato sin pisar un centro de trabajo. El
asesor y ejecutivo de la patronal José María Fidalgo es el
fruto de un modo de hacer sindicalismo que ha fracasado.
Es el momento de buscar alternativas a CCOO y UGT antes
de que los trabajadores perdamos más conquistas sociales.
Fue muy difícil conquistar los derechos de los
trabajadores, pero perderlos está siendo demasiado fácil
Cauchos Karey reprime y acosa
a los delegados de CGT
Despedido un delegado
sindical de CGT
Cauchos Karey prosigue su guerra contra los delegados
de CGT y acaba de despedir al compañero Iván Kusac,
que ostenta los cargos de Delegado Sindical y de
Seguridad e Higiene, usando como pretexto el artículo 52
del Estatuto de los Trabajadores.
El acoso al que ha estado sometido el compañero ha
sido de tal envergadura que le ha llevado a acudir a la
consulta del psiquiatra así como a tomar la baja periódica
y, por consiguiente, a entregar el justificante de la misma
en la empresa, pese a lo cual la empresa se escuda en el
artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores y le despide
el pasado 22 de abril.
La empresa del Grupo Karey se distingue por su enemistad
hacia los trabajadores y los representantes de personal
elegidos democráticamente (ver Alakr@nt número
0, enero de 2009). Los compañeros de CGT comenzaron
a tener problemas al poco de constituirse el nuevo Comité
de Empresa, en abril de 2008. Primero, la empresa no
quería conceder ni pagar las horas sindicales que les corresponden
como delegados. Luego, comenzó el acoso
laboral, con cambios de máquina, vigilancia y control, etc.,
para, a finales del año pasado, expedientar a tres delegados
con una suspensión de empleo de dos meses.
Parece evidente que la empresa pretende acallar mediante
prácticas ilegales cualquier legítima reivindicación
por parte de los trabajadores y sus representantes electos.
Por eso los expedientes disciplinarios y el nuevo despido:
para apartarles de su actividad sindical.
Pero, repetimos, se han equivocado de estrategia y
de sindicato. En CGT no les tenemos miedo y cumpliremos
con nuestra obligación denunciando a la empresa cada
vez que sea necesario. Si nos tocan a uno, nos tocan
a todos.
Salud y Anarcosindicalismo
CGT Alacant