Frente a la crisis, organización y acción directa
En julio de 2007, la tasa de desocupación bajó al 7,9% y
Zapatero, antes de las elecciones generales, proclamó el
objetivo del pleno empleo. Cuando la crisis echó por tierra
el que iba a ser el principal argumento electoral del PSOE,
aparecieron promesas electorales como la reducción de
400 euros del IRPF, que más adelante se convertiría en
medida anticrisis y que ahora, con un déficit público que
se situará en torno al 10% del Producto Interior Bruto
(PIB) en 2009 y un paro que no baja del 18%, desaparece
de los prepuestos generales del Estado del próximo año.
A tenor de los estudios, en lo que va de crisis se han destruido en España 1,5 millones de puestos de trabajo y hay 2,2 millones de parados más, con una tasa del 17,9%, lo que convierte a nuestro país en la principal fábrica de parados de la Unión Europea.
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Y las previsiones son aún peores. La OCDE informó
el pasado 16 de septiembre que hasta finales de 2010 se
contabilizará otro medio millón de desocupados más con
una tasa de desempleo del 19,8%. Otros expertos prevén
que “la tasa (de paro) será alta durante mucho tiempo” y
que hasta 2011 no habrá un crecimiento suficiente como
para detener la destrucción de empleo, lo cual no ocurrirá
antes de que el incremento del PIB se sitúe entre el 1,5 y
el 2% anual.
Salta a la vista que las políticas del gobierno socialista
son insuficientes e ineficaces. Los 8.000 millones del fondo
para inversiones locales destinados a obras municipales
(que el próximo año se reducirá a 5.000) han creado
400.000 empleos temporales que apenas han servido para
maquillar las cifras del paro. La contratación de 1.500
orientadores laborales y la ampliación de la plantilla de los
servicios de empleo no han redundado en la contratación
laboral. Y la caritativa ayuda de 420 euros al mes a los
parados que hayan agotado todas sus prestaciones sólo
servirá para retrasar durante seis meses o un año (en el
mejor de los casos) su camino hacia la exclusión social.
Las medidas no han detenido la hemorragia del paro, que
en agosto volvió a subir.
Nos espera un año difícil, un año de resistencia y lucha
contra los burdos intereses de la patronal, contra los
despidos, los cierres de empresa y los ERES injustificados
a que nos vemos sometidos, mientras los dirigentes
de los sindicatos mayoritarios aplauden aumentos salariales
del 0,3% en la administración pública y proponen
aumentos del 1% en las empresas privadas.
En esta situación, las secciones sindicales de CGT
deben organizarse y programar sus acciones de defensa
de los intereses de los trabajadores. Tienen que propugnar
la acción directa, la unidad de acción en los comités
de empresa. Tienen que defender el valor de las asambleas,
la necesidad de consultar a los trabajadores antes
de adoptar cualquier tipo de acuerdo con la empresa.
A todas las secciones sindicales de CGT
Estimados compañeros / Estimadas compañeras:
Todo parece indicar que la crisis continuará e incluso
se agravará para los trabajadores el próximo otoño, a medida
que vayan finalizando los contratos temporales del
famoso Plan E tras cumplir su cometido cosmético para
con las cifras del paro veraniego: todos los expertos, excepto
los afines al gobierno socialista, estiman que terminaremos
el año con una tasa de paro del 20% y entre 4,5
y 5 millones de parados.
Por otra parte, el efecto de la paga de 420 euros que
tan caritativamente concederá el gobierno Zapatero a los
parados que cumplan determinadas condiciones será
muy limitado, como limitada es su aplicación a nivel económico,
social y temporal.
La patronal, como de costumbre, pretende aumentar
la competitividad de sus empresas recurriendo a los despidos
y el abaratamiento de los costes salariales, tal y como
se desprende de las continuas declaraciones de los
voceros de la CEOE, el Banco de España y el resto de
defensores del actual sistema.
Por todo ello, y con vistas a la elaboración de estadísticas
y de un plan de acción a nivel de empresa, sector,
polígono o municipio que nos permita afrontar la crisis con
mayores garantías, el Secretariado Permanente ha acordado
dirigirse a todas las secciones sindicales de Alicante
y provincia para solicitar su colaboración en dicho plan.
En concreto, queremos que cada sección elabore una
Lista de Asuntos Pendientes en la que haga constar, ordenados
de mayor a menor por orden de prioridad en su
resolución, las cinco principales reivindicaciones pendientes
de resolver en cada una de las empresas. Es necesario
que cada sección argumente por qué no se han podido
resolver hasta ahora, qué vías de solución propone para
resolverlas y qué efectos tendría su resolución sobre la
plantilla y la afiliación. La fecha límite de entrega de la
Lista de Asuntos Pendientes es el 15 de octubre.
Salud.