Desde CGT-CAM asistimos estupefactos
al cúmulo de barbaridades que
estamos escuchando en relación a
las posibles fusiones entre Cajas de
Ahorro. Sólo podemos calificar de notable
despropósito las declaraciones
del Vicepresidente Económico Gerardo
Camps, que, ni corto ni perezoso,
califica de situación complicada,
la actual de las dos grandes
entidades de la comunidad Valenciana:
CAM 3º TRIMESTRE 2009
(199 millones de euros de beneficios),
BANCAJA 3º TRIMESTRE
2009 (250,8 millones de euros de beneficios),
persiguiendo una repercusión
negativa sobre la imagen de ambas
Cajas ante la opinión pública y
nuestra clientela, con el objetivo de desestabilizarlas y conseguir la pretendida
fusión.

¿No será que quien realmente
tiene una situación complicada es el
gobierno del partido popular en la
Generalitat Valenciana, pretendiendo
levantar cortinas de humo para distraer
a nuestra sociedad de los problemas
internos y externos que
padecen?
CGT- CAM, vuelve a manifestar
su rotunda oposición a esta fusión,
que los políticos valencianos vuelven
a resucitar cada vez que conviene a
sus intereses, obviando los de quien
representan: la sociedad de la Comunidad
Valenciana, la defensa del
empleo y la generación de riqueza
en nuestra comunidad. De nuevo
vuelven a plantearla como un choque
de intereses económicos, de centros
de poder, de valencianos y valencianas
contra alicantinos y alicantinas,
ya que Castellón no existe (ya hace
mas de quince años que BANCAJA
absorbió la Caja de Castellón), en lugar
de contemplar los beneficios que
ambas cajas, de manera independiente,
repercuten a toda nuestra Comunidad.
La fusión CAM-BANCAJA significaría
una notable pérdida de puestos
de trabajo para las zonas donde están
implantadas ambas Cajas, afectando
sobre todo a Valencia y
Alicante, donde la duplicidad de oficinas
es notable: VALENCIA (datos
2008), CAM (139 Oficinas), BANCAJA
(410 oficinas); ALICANTE (datos
2008), CAM (322 oficinas), BANCAJA
(122). A ello habría que sumar la
concentración de servicios centrales
en una de las dos provincias, suponiendo
una pérdida de empleo directo
de más de 1000 puestos de
trabajo sólo en este apartado. El coste
total de la operación supondría
una pérdida cercana a los 7.000 empleos:
es decir la caja resultante funcionaría
con una plantilla parecida a
la que tienen en la actualidad cada
una de ellas individualmente.
Ambas entidades ya tienen un
volumen suficiente y no necesitan
crecer para mantenerse en el actual
mercado: DEFENDEMOS SU VIABILIDAD
COMO GRANDES CREADORAS
DE EMPLEO DE CALIDAD Y
SU INFLUENCIA SOCIAL EN LOS
ENTORNOS DONDE SE DESARROLLAN
EN LA ACTUALIDAD.
Reclamamos a los partidos políticos,
a los órganos de gobierno y a las direcciones
de las Cajas que no escondan
las repercusiones negativas
que estos procesos de fusión acarrearían
para los trabajadores y trabajadoras
del sector y para nuestros
clientes.
La excusa de la crisis es una herramienta
que están utilizando para
que la fusión sea aceptada por nuestra
sociedad como única alternativa.
Detrás de ella están los deseos de
los poderes económicos del país para
que haya concentraciones de bancos/
cajas y puedan ser mas
fácilmente controlados por los intereses
especulativos del capital. A la vez
su objetivo es el de abaratar/eliminar
las actuales condiciones laborales de
los trabajadores y trabajadoras de
las Cajas.
Reivindicamos unos servicios financieros
de carácter público, suprimiendo
la especulación y los
beneficios privados de la intermediación
financiera. Por eso defendemos
el modelo jurídico de las Cajas de
Ahorros como de naturaleza pública,
ligado a las Obras Sociales, a la
atención de las necesidades de la
población y como garantía de sus
derechos básicos.
EN DEFENSA DEL EMPLEO
EN EL SECTOR DE LAS CAJAS
DE AHORRO
Fdo.: VENTURA LÓPEZ
S. GENERAL
CGT- CAM
3 de noviembre
2009
416 millones para
16 personas
Las pensiones de los consejeros
ejecutivos de los cuatro grandes
bancos. No se cortan un pelo: nos
montan la crisis, nos la hacen pagar,
se cargan de ayudas públicas, niegan
hipotecas y créditos, pierden dinero,
y encima tienen una pensión
media de 26 millones de euros.
Así de atribulada es la vida de
los consejeros ejecutivos de los bancos
Santander, BBVA, Popular y
Banesto, cuyas pensiones medias
son 371 veces superiores a las de
los empleados de esos mismos bancos,
que tienen una pensión per cápita
media de 70.000 euros.