Elecciones sindicales 2010

El año 2010 trae consigo un nuevo periodo de elecciones sindicales a comités de empresa, juntas de personal (entre los funcionarios) y delegados en general.
Un año, pues, en que se van a poner a prueba tanto nuestra política sindical, en las empresas en que ya contamos con representación, como nuestra capacidad organizativa, en aquellas otras en que nos presentaremos por primera vez ante nuestros compañeros trabajadores ofreciendo una alternativa sindical a la sumisa política de la burocracia de los “grandes” sindicatos.

De ahí la necesidad de plantearnos el trabajo de forma distinta según nuestra realidad organizativa. En las secciones sindicales de las empresas en las que ya contamos con delegados, tenemos que reelaborar nuestra política sindical de cara a los tiempos de crisis en que vivimos y a las necesidades reales de nuestros compañeros de trabajo. Lo que no lograremos si no somos capaces de presentar candidaturas representativas de la plantilla y que cuenten con un programa de trabajo cuyo objetivo no sea otro que el de resolver los numerosos problemas pendientes en cada empresa y centro de trabajo.

En las empresas con sección sindical CGT constituida y en las que todavía no tenemos representantes en los comités o entre los delegados. En este caso, ha llegado el momento de que tomemos el toro por los cuernos y formemos una candidatura con un programa de trabajo mínimamente serio, al objeto de poder presentarnos ante los trabajadores que, no lo olvidemos, son quienes nos juzgan al emitir su voto.
Finalmente, en las empresas en las que sólo contamos con afiliados y/o simpatizantes, dispersos, deberemos hacer un esfuerzo de captación para constituir la sección sindical (se necesitan tres personas) y de diálogo, para poder atraer a nuestra candidatura a los trabajadores más honestos y combativos. En todos los casos, nuestros afiliados contarán con el apoyo de la federación local para la organización de cualquier tipo de actos, reuniones, campañas informativas, etc. en las empresas que lo soliciten. Es el momento de mostrar que otro sindicalismo, más cercano y luchador, es posible.